19 de Marzo
Parroquia de San Fernando
El Carnaval Zoque de San Fernando, conocido en zoque como Shahuipac, es una de las expresiones culturales más representativas del pueblo zoque de San Fernando, Chiapas. Se trata de una celebración comunitaria profundamente arraigada en la fe e identidad zoque, abierta a la participación de habitantes y visitantes que deseen integrarse de manera respetuosa a esta tradición heredada por generaciones, se realiza una semana antes de Semana Santa de jueves a jueves.
Entre los elementos centrales del carnaval se encuentran sus danzas emblemáticas: el kanetzé o Baile del Tigre, el tsawietzé o Baile del Mono, y el Baile de los Gigantes y el Flechero. Estas representaciones, protagonizadas por personajes como el Tigre (jaguar), el Mono y los Gigantes, conforman un complejo sistema ritual de gran valor histórico y simbólico, con referencias tanto prehispánicas como bíblicas. Destaca especialmente el Baile del Tigre, por su vínculo con la cosmovisión zoque y la fuerza simbólica del jaguar.
El origen del carnaval se asocia a una leyenda local que narra el encuentro entre un jaguar y un mono que jugaban en una barranca de la región. Este acontecimiento, interpretado como un mensaje de convivencia y equilibrio entre opuestos, dio lugar a la organización de un baile que con el tiempo se consolidó como el eje de la celebración.
El corazón religioso del carnaval es la imagen del Señor Jesús de la Buena Esperanza, cuidadosamente resguardada por la comunidad y colocada en el altar principal, adornado con joyonaqués, ramilletes florales tradicionales. Durante el carnaval y el periodo en que la imagen permanece en casa de los priostes, se realizan rezos, danzas, novenarios y convivios. Las personas que acuden son consideradas “visitas del Señor” quienes participan elevando peticiones por buenas cosechas, lluvia suficiente y el sustento diario.
Las actividades incluyen la preparación y reparto de alimentos tradicionales como el pozol de cacao, así como la peregrinación de la imagen del Señor Jesús de la Buena Esperanza hacia el templo principal de San Fernando. El ciclo dancístico sigue un orden ritual preciso: inicia con el Baile de los Variteros, que delimita el espacio ceremonial, seguido por el Baile del Tigre y el Mono, y culmina con el Baile de los Gigantes y el Flechero.
Cada edición del carnaval es única, reflejo de las personas que lo viven y de la dinámica social de cada año. Durante los días principales —domingo, lunes y martes— participan los llamados “manchadores”, jóvenes que lanzan huevos, agua, pintura, espuma y confeti como parte del ambiente festivo. Para disfrutar plenamente de esta experiencia cultural, se recomienda hacerlo acompañado de un guía turístico acreditado y portar ropa adecuada que pueda mancharse.