Día de Todos los Santos


01 de Noviembre

Romerillo, Chamula

En Chiapas, la conmemoración del Día de Todos los Santos se vive como una de las expresiones culturales más significativas del estado. Durante estos días, las familias preparan ofrendas en los cementerios y en sus hogares, decoran altares con flores de cempasúchil, velas y platillos tradicionales, y acompañan a sus seres queridos con oraciones. El clima templado propio de la temporada invita a disfrutar de café, chocolate o pox mientras se recorren las calles adornadas con colores y aromas propios de la temporada.

San Cristóbal de Las Casas, uno de los Pueblos Mágicos más emblemáticos del país, ofrece un ambiente único con catrinas, altares y celebraciones que envuelven a sus visitantes en un marco de tradición. Desde este punto, es posible adentrarse en comunidades donde la festividad conserva sus raíces mediante el sincretismo entre prácticas indígenas y elementos religiosos heredados del periodo colonial.

En San Juan Chamula, la festividad —conocida como K’ santo o Fiesta de Todos los Santos— constituye una de las celebraciones más representativas de la herencia maya tsotsil. El 1 de noviembre, los habitantes reciben a las almas en un ritual que incluye música, danzas y ofrendas colocadas sobre tumbas sin concreto, cubiertas con hojas de pino para mantener el contacto con la tierra. La comunidad coloca cerveza, refresco, agua, atol agrio, frutas, tamales y panes que acompañan la visita de los difuntos, siempre en un ambiente profundamente espiritual. Debido a la importancia cultural y religiosa del sitio, se recomienda acudir con guías acreditados y solicitar permiso antes de tomar fotografías.

Muy cerca de Chamula se encuentra Zinacantán, donde el panteón, ubicado en una zona montañosa rodeada de bosques, ofrece una atmósfera más silenciosa y ceremonial. Las tumbas se adornan con flores naturales y velas, mientras los rezadores recorren el camposanto pronunciando plegarias en tsotsil. A diferencia de Chamula, aquí predomina la serenidad, sin música ni consumo de alcohol, en respeto a la memoria de los ancestros.

Chamula y Zinacantán, aunque comparten raíces tsotsiles, muestran formas distintas de honrar a sus muertos. Esta diversidad refleja la riqueza cultural de Chiapas, un estado donde la tradición se preserva y se comparte con los visitantes de manera respetuosa y auténtica. Se recomienda vivir estas celebraciones acompañado de un guía turístico acreditado y siempre con pleno respeto a las costumbres y cosmovisión de cada comunidad.

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