19 de Enero
Templo Mayor de San Lorenzo Mártir, Zinacantán
Cada año, del 20 al 22 de enero, el municipio tsotsil de Zinacantán celebra una de sus festividades más importantes: la Feria en Honor a San Sebastián Mártir, una tradición con más de 500 años de historia que combina elementos de la espiritualidad católica con raíces mayas. Este encuentro cultural convoca a miles de visitantes locales, nacionales e internacionales, quienes acuden para presenciar ceremonias ancestrales, música, danzas y expresiones comunitarias de fe que preservan el patrimonio cultural de Los Altos de Chiapas.
Las festividades inician el 19 de enero con la tradicional carrera de caballos, tras la organización durante meses por mayordomos, alféreces y autoridades tradicionales, quienes preparan cada detalle como agradecimiento al santo.
Durante los días de fiesta, el pueblo vive entre ofrendas florales, música, danzas ceremoniales y la participación de grupos comunitarios que representan figuras como jaguares, murciélagos, aves y personajes conocidos como “negritos”, quienes simbolizan diversos elementos del orden social y espiritual. Entre los rituales más significativos destaca la ceremonia del «Árbol del Jaguar», en la que los negritos escenifican el antiguo “juego de las ardillas”, subiendo y bajando de un árbol sagrado como símbolo de la restauración del equilibrio en el universo, rememorando antiguos relatos mayas sobre tres días de oscuridad.
Las procesiones, acompañadas por música tradicional y rezos en cerros sagrados y templos, son el corazón espiritual de la festividad. La comunidad viste atuendos nuevos para honrar a San Sebastián Mártir, considerado un santo de profunda esperanza y poder milagroso. La iglesia se engalana con arreglos florales elaborados por la comunidad, reflejo de una de las actividades económicas más representativas de Zinacantán: el cultivo de flores, quienes manifiestan así su fe y agradecimiento.
Las procesiones solemnes, acompañadas por música tradicional y rezos en cerros sagrados y templos, constituyen el corazón espiritual de la festividad. Los habitantes visten atuendos nuevos para honrar a San Sebastián Mártir, reconocido por su esperanza y poder milagroso. La iglesia principal se adorna con espectaculares arreglos florales elaborados por Además de los rituales, la feria ofrece actividades para toda la familia: danzas tradicionales, presentaciones musicales, juegos mecánicos y un mercado de artesanías donde se pueden adquirir textiles elaborados con las técnicas que han heredado de sus ancestros, así como cerámica, joyería y piezas representativas de la región. La experiencia se completa con la degustación de la gastronomía local y bebidas tradicionales como el pox.
La Feria en Honor a San Sebastián Mártir es una invitación a vivir la riqueza espiritual y cultural de Zinacantán, un testimonio de la identidad tsotsil que permanece viva y se fortalece año con año.